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Bienestar se cuartea en Yucatán

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  • Viviendas con cuarteaduras, acabados deficientes y obras inconclusas en los desarrollos San Marcos y Los Girasoles, pese a que el programa contempla una inversión superior a 8 mil 275 millones de pesos en Yucatán.
  • Parte de las Viviendas del Bienestar fue adjudicada a empresas con antecedentes en contratos de Pemex, mientras el propio Infonavit reconoció la suspensión de obras por irregularidades constructivas, diferencias con los proyectos ejecutivos e incumplimientos contractuales.

Redacción/Sol Yucatán

Lo que fue presentado como uno de los proyectos insignia del Gobierno Federal para garantizar vivienda digna ya comienza a mostrar grietas, cuarteaduras y deficiencias constructivas, incluso antes de consolidarse. Recorridos realizados por Sol Yucatán en los desarrollos San Marcos, en Mérida, y Los Girasoles, en Kanasín, documentaron viviendas con acabados de baja calidad, infraestructura inconclusa y evidentes retrasos, mientras documentos oficiales del Infonavit revelan que contratos del programa fueron suspendidos por irregularidades. A ello se suma que parte de las obras quedó en manos de empresas con antecedentes en contratos de Pemex durante la gestión de Octavio Romero Oropeza, lo que vuelve a colocar bajo cuestionamiento el destino de miles de millones de pesos destinados al programa Viviendas del Bienestar.

La construcción de parte de las Viviendas del Bienestar quedó en manos de empresas con trayectoria en contratos petroleros y vinculadas a obras de Pemex, mientras recorridos realizados por Sol Yucatán y documentos oficiales revelan retrasos, deficiencias constructivas y contratos suspendidos por irregularidades.

En Yucatán, el desarrollo Infonavit San Marcos, ubicado en Mérida, es uno de los proyectos más grandes del programa. De acuerdo con información oficial, contempla la construcción de 2 mil 608 viviendas. El calendario original establecía el arranque de 16 casas en octubre de 202564 en noviembre y 80 en diciembre, para cerrar ese año con 160 viviendas concluidas. Para 2026, la meta se fijó en mil 296 unidades.

El complejo forma parte del programa impulsado por el entonces director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, quien anunció una inversión de 8 mil 275 millones de pesos para construir 13 mil 834 viviendas en la entidad, con un costo promedio de 598 mil 163 pesos por vivienda. Posteriormente, el programa fue ampliado para alcanzar 70 mil acciones de vivienda en Yucatán durante el sexenio, convirtiendo al estado en uno de los principales polos del proyecto nacional.

Sin embargo, la realidad observada en campo dista del discurso oficial.

Durante un recorrido realizado por Sol Yucatán en el fraccionamiento San Marcos fue posible constatar que, pese a la millonaria inversión anunciada, el desarrollo permanece rodeado de maleza, terrenos sin urbanizar e infraestructura inconclusa. Desde el exterior se observan edificios de departamentos aún en construcción, mientras el entorno carece de la imagen de un desarrollo habitacional consolidado.

Las viviendas presentan acabados austeros y materiales que contrastan con el monto de la inversión anunciada. A ello se suma el evidente retraso en diversas etapas de la obra, lo que ha despertado dudas sobre la calidad de los trabajos y el destino de los recursos públicos.

El panorama no es exclusivo de Mérida. En el fraccionamiento Los Girasoles, en Kanasín, donde se proyectó la construcción de 2 mil 488 viviendasSol Yucatán también documentó deficiencias constructivas e infraestructura insuficiente para un desarrollo de esa magnitud.

Contratistas de Pemex, ahora constructores de vivienda

Las dudas no sólo recaen sobre la calidad de las obras, sino también sobre quiénes las ejecutan.

Entre las empresas que obtuvieron contratos figuran Construcciones y Servicios Industriales de México y Proyectos y Edificaciones Petroleras, compañías con historial en obras relacionadas con la infraestructura de Pemex. Diversas investigaciones periodísticas han documentado que varias de las firmas favorecidas por el Infonavit también participaron en contratos de la petrolera durante la gestión de Octavio Romero Oropeza, lo que ha generado cuestionamientos sobre los criterios utilizados para asignar proyectos de vivienda.

El propio Infonavit reconoce anomalías

Las observaciones también quedaron plasmadas en documentos oficiales.

En el oficio 3400310000007426, consultado por Sol Yucatán, el Infonavit informó que, a nivel nacional, diversos contratos fueron suspendidos por «hallazgos durante el proceso constructivo»«diferencias entre el proyecto ejecutivo y las obras realizadas» e «incumplimientos de las obligaciones contractuales» por parte de las empresas responsables.

Si bien el documento no se refiere exclusivamente a obras en Yucatán, evidencia que el propio Instituto detectó problemas en distintos proyectos del programa de vivienda.

Mientras el Gobierno Federal sostiene que las Viviendas del Bienestar buscan garantizar el acceso a una vivienda digna para miles de trabajadores, los recorridos realizados por Sol Yucatán, las condiciones observadas en los desarrollos y los documentos oficiales mantienen abiertos los cuestionamientos sobre la calidad de las obras, la selección de contratistas y la supervisión de miles de millones de pesos de recursos públicos destinados a uno de los programas de vivienda más ambiciosos del país.

Escríbenos en yucatan.sol.periodico@gmail.com

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