Portada
¡Asalto en la SSY!
- Empresas ligadas a Mario Millet Encalada han obtenido contratos en el sector salud por mil 193 millones de pesos. Beneficiadas: “Humaniti”, “Biolife”, “Difasa” y “Suministros y Aplicaciones de México”.
- La salud se ha convertido en un negocio para el gobierno de la 4T, con obras con sobre costos, contratación de servicios inexistentes, así como la asignación de contratos a modo al grupo del poder.
- En los gobiernos de Ivonne Ortega y Rolando Zapata se desviaron del sector salud más de 300 millones de pesos. Con Mauricio Vila fue superior a esta cantidad.
Redacción/Sol Yucatán
La salud se ha convertido en un negocio para el gobierno de la 4T, con obras con marcados sobre costos, contratación de servicios inexistentes, así como la asignación de contratos a modo para favorecer a empresarios u operadores políticos ligados al grupo de poder.
Lo grave del asunto es que están haciendo millonarios negocios a costa de la salud y la vida de los yucatecos.
En la entidad, la red opera con total impunidad a través de la Secretaría de Salud de Yucatán, donde se asignan contratos a modo a empresas ligadas al empresario Mario Millet Encalada, quien ha hecho una gran fortuna a través de empresas y servicios fantasmas.
Al día de hoy, empresas ligadas al patrocinador y operador del Gobierno del Estado han obtenido contratos en el sector salud por un monto estimado en mil 193 millones de pesos.
El Gobierno del estado ha contratado servicios a empresas ligadas a esta red, desde servicios de mantenimiento del edificio, reparación de equipo médico, renta de vehículos, fumigación hasta la adquisición de insumos médicos y medicamentos.
Entre las empresas detectadas y que han sido favorecidas se encuentran “Humaniti”, “Biolife”, “Difasa” y “Suministros y Aplicaciones de México S.A. de C.V.”.
Esta situación no es exclusiva del actual gobierno, ya que en las tres anteriores administraciones la Secretaría de Salud ha servido como una especie de cheque en blanco.
En el Gobierno de Ivonne Ortega Pacheco, el entonces secretario de Salud, Álvaro Quijano Vivas, fue acusado por la desaparición de al menos 112 millones de pesos en la construcción del hospital de Tekax.
En el gobierno de Rolando Zapata Bello se acusó a la Secretaría de Salud que encabezó Jorge Eduardo Mendoza Mezquita de millonarios desvíos.
Se le señaló por el desvío de al menos 200 millones de pesos e incluso fue de las dependencias señaladas con mayor daño patrimonial.
En el gobierno de Mauricio Vila Dosal, Mauricio Sauri Vivas estuvo señalado de múltiples actos de corrupción a través de adquisiciones de servicios con sobre costos y adquisición de medicamentos “fantasma”.
Yucatán es el epicentro de una reciente investigación periodística, realizada por Quinto Elemento Lab, El País y Univisión, donde se desenreda parte de la maraña de corrupción que impera en hospitales públicos.
Lo más grave es que se juega con la salud y la vida de las personas, que buscan en los tratamientos una esperanza de vida.
En el hospital “Elvia Carrillo Puerto” del Issste, existe evidencia de que el hospital suministró medicamento para el cáncer falsificado.
El caso salió a la luz pública luego de que el yucateco Francisco Chávez Valle indagara sobre los efectos adversos sufridos tras recibir tratamiento a base de Keytruda, e incluso denunciara estos hechos ante el laboratorio Merck & Co., luego de que la propia institución médica le negara información.
Lo grave del asunto es que los lotes falsificados adquiridos por el Gobierno Federal se distribuyeron en diferentes instituciones públicas, entre ellas ISSSTE, IMSS, Secretaría de la Defensa Nacional (hospitales militares), Secretaría de Salud y Beneficencias Públicas.
Es claro que existe responsabilidad y esta recae de manera directa contra el Gobierno Federal, quienes son los encargados de comprar y llevar un control estricto sobre la calidad y que cumplan con los requerimientos de Cofepris.
En Yucatán, el caso de Francisco Chávez no sería el único, ya que, de acuerdo con fuentes verificadas de la Secretaría de Salud y Cofepris, existen otras denuncias por pacientes que habrían recibido tratamiento con medicamentos de lotes falsificados.
El año pasado, familiares de pacientes en hospitales públicos de Yucatán denunciaron el desabasto de medicamentos para el tratamiento contra el cáncer.
En su momento, las autoridades de salud aceptaron esta problemática.
Apenas el miércoles pasado, pacientes bajo tratamiento del VIH denunciaron la falta de medicamentos en hospitales dependientes de la Secretaría de Salud.
La situación llegó al Congreso del Estado, donde la diputada de Morena, Clara Paola Rosales Montiel, intentó justificar el desabasto y medicamentos falsificados, sin embargo, utilizó argumentos poco inteligentes para justificar lo injustificable, al decir que el desabasto ya existía desde el gobierno de Mauricio Vila.
La realidad es que el sistema de salud de Yucatán se ha convertido en un gran negocio para el gobierno en turno y los que pagan son los usuarios, quienes sufren por falta de atención y desabasto de medicamentos que ponen en riesgo su salud y su vida.