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Alcalde fomenta invasiones
Redacción/Sol Yucatán
El fantasma de la rapacidad recorre el puerto de Celestún. Trágicamente, siempre hubo apetitos inconfesables por las escasas tierras de este hermoso puerto del poniente de Yucatán, que además forma parte de un ÁREA NATURAL PROTEGIDA por leyes federales e internacionales, pues se trata de un sitio como hay muy pocos en todo el planeta.
Famoso por sus flamencos rosados, Celestún se encuentra hoy en riesgo ambiental y legal, y quien lo ha puesto en esa situación es precisamente quien más debería protegerlo. Se trata del alcalde Germán Cauich Pinto, de extracción morenista, originario del puerto, pescador de oficio y elegido para gobernar el municipio, además de recibir un sueldo por cumplir con esa responsabilidad.
Sin embargo, el presidente municipal se ha dedicado desde que llegó al cargo a alentar invasiones de predios federales o con legítimos dueños, a quienes les vende constancias de posesión como si fueran títulos de propiedad, mientras que quienes reciben esos documentos revenden los terrenos como si fueran suyos, con el respaldo de una inmobiliaria de dudosa legitimidad.
La cadena de estos fraudes pasa por una etapa fundamental: la depredación del medio ambiente. Primero talan el mangle, luego lo queman, y continúan apostando al desinterés del Gobierno del Estado y del Gobierno federal, que lleva año y medio sin preocuparse por proteger el medio ambiente.
Celestún se encuentra así en grave riesgo de colapso ambiental.
El municipio se ha convertido prácticamente en el viejo Oeste, donde quien tiene el poder impone su ley, al margen de la Constitución y de los códigos legales de este país.
Los invasores han alcanzado tal nivel de impunidad que ya instalan retenes en las calles del puerto, con el rostro cubierto, marcando el alto a conductores y peatones que viven en el propio puerto, interrogándolos como si las calles de Celestún fueran un territorio controlado por una mafia o una banda criminal.
Mientras tanto, el alcalde recibe a dueños de inmobiliarias en el Palacio Municipal, se toma fotografías con ellos en su propio despacho, junto a las imágenes del gobernador Joaquín Díaz Mena y de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, presumiendo incluso algunos obsequios que le llevan.