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Alarmante embarazo de niñas
*249 fueron de adolescentes de 15 años
*457 de 16 años y 588 de 17 años
Redacción/Sol Yucatán
Detrás de los números hay historias de niñas que llegaron a la maternidad cuando todavía deberían estar creciendo, estudiando y viviendo una etapa de su vida alejada de las responsabilidades que implica tener un hijo. En Yucatán, durante el pasado 2025, se registraron 131 nacimientos correspondientes a madres de entre 10 y 14 años de edad, una cifra que forma parte de los 1,425 nacimientos registrados de mujeres de entre 10 y 17 años, de acuerdo con la Estadística de Nacimientos Registrados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El dato aparece dentro de un total de 23,609 nacimientos registrados en Yucatán durante 2025. De los 1,425 nacimientos correspondientes a madres menores de 18 años, 249 fueron de adolescentes de 15 años, 457 de 16 años y 588 de 17 años, mientras que los 131 restantes correspondieron al grupo de 10 a 14 años. Es decir, aunque la mayor parte de los casos se concentra entre los 15 y 17 años, todavía existen más de un centenar de nacimientos registrados en niñas que tenían entre 10 y 14 años al momento del nacimiento.
La estadística también muestra que Yucatán registró una tasa de 9.2 nacimientos por cada mil mujeres de entre 10 y 17 años, ligeramente por debajo de la tasa nacional de 9.6.
Los 131 casos correspondientes a niñas de entre 10 y 14 años representan el punto que más llama la atención dentro de la estadística, no solamente por tratarse de edades tan tempranas, sino porque cada registro representa una maternidad que ocurrió durante una etapa de la vida en la que las menores todavía se encuentran en formación. Según los datos del INEGI permiten conocer cuántos nacimientos fueron registrados y la edad de las madres, pero por sí solos no explican las circunstancias particulares detrás de cada caso, por lo que no sería correcto atribuir una misma causa a los 131 registros, cada una de ellas habría presentado diferentes circunstancias en sus embarazos.
La cifra deja expuesta una verdad que no desaparece solamente con campañas ocasionales realizadas por el gobierno del estado. Prevenir embarazos a edades tempranas implica que niñas y adolescentes tengan información adecuada para su edad, acceso a servicios de salud, acompañamiento familiar y escolar, así como mecanismos que permitan detectar oportunamente posibles situaciones de violencia.
El propio Gobierno estatal señala entre los factores relacionados con esta problemática la pobreza, la falta de acceso a educación y salud, la violencia sexual, los usos y costumbres y las desigualdades sociales, sin embargo, los programas sociales resultan ser insuficientes ante la creciente cantidad de embarazos en menores de edad.